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El foro de la Energía Humana y el Poder Ciudadano con la bicicleta

Expresión de un gran esfuerzo ciudadano y cooperativo, se llevó a cabo en la ciudad de Santiago, Chile, el “V Foro Mundial de la Bicicleta” bajo el lema “Energía Humana, Poder Ciudadano”.

Luego del politizado IV foro de Medellín, los biciactivistas chilenos apostaron por poner el acento en lo social llevando adelante un fuerte proceso participativo con alrededor de 30 organizaciones y agrupaciones locales de ciclismo urbano, con la votación de 7 coordinadores de área pertenecientes a dichos grupos.

El colectivo de biciactivistas trasandinos decidió innovar con una elección descentralizada en 4 comunas diferentes con sus respectivos organizadores territoriales, Santiago centro, Maipú, Independencia y El Bosque, que dieron cita al foro en sus respectivas jornadas con una clara invitación a recorrer Santiago en bicicleta.

Meritorio fue el aporte cooperativo de estos voluntarios a sus colegas latinoame-ricanos para facilitar su estadía durante los días del foro; muchos abrieron la puerta de sus casas a los viajeros, prestaron sus bicicletas y candados de seguridad, se gestionó la facilitación de un camping local para la gran cantidad de cicloviajeros que asistieron al foro de varios países latinos. Las magníficas bicicletas públicas naranja del sistema Bikesantiago (uno de los más avanzados de Latinoamérica) estuvieron también a disposición gratuitamente de los asistentes; era muy simpático ver esa ola naranja mecánica avanzando por las calles de Santiago para las diferentes jornadas del evento.

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Uno de los highlights del foro con el discurso de Carlsson, disponible en su sitio web.

El V Foro Mundial de la Bicicleta también evidenció su particularidad en la singular elección de los expositores de peso de la cumbre ciclística: el ideólogo de la “Masa Crítica” y autor de varios libros Chris Carlsson; el genio inventor de esas fabulosas esculturas cinéticas que se mueven con el viento; el holandés Theo Jansen que además de su conferencia dio un aplaudido taller también gratuito para 150 personas; el creador de la mountain bike y “cycle chic” Mr. Gary Fisher; el danés Andreas Røhl miembro de Gehl Architects; la tendencia mundial en un urbanismo a escala humana, y el célebre biólogo, pensador y autor chileno Humberto Maturana.

Balances

Difícil aseverar si el foro de Santiago fue una experiencia superadora del buen antecedente que dejó Medellín, el que viene después siempre tiene la obligación de superar o al menos igualar lo ya realizado. Ambos encuentros, con sus similitudes, fueron a la vez también bastante diferentes, pero sí creo que hay un consenso por parte de la comunidad de que sin duda lo realizado en Chile estuvo a la altura de las circunstancias.

Lo que definitivamente no funcionó fueron las diferentes sedes elegidas para el foro: las comunas de Maipú, Independencia y El Bosque no cuentan casi con infraestructura turística para acoger a un acontecimiento de jerarquía mundial como este, además las distancias desde Santiago se hacían muy largas con calles entre poco y nada aptas para el ciclismo urbano. Realmente no se entiende porque se dejaron de lado comunas como la coqueta y bike friendly Providencia. Y si la idea era convocar al pueblo chileno, lo cierto es que su participación fue por demás tibia pese a la gran cantidad de ciclistas urbanos y usuarios de la bicicleta que cuenta el país.

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Comuna de Providencia con su impronta urbanística y paisajística

 

El dilema a rever con respecto a los foros mundiales de la bicicleta que continúa postergándose, es el carácter netamente ciudadano del mismo. En algún momento el foro va a tener que abrirse más al diálogo con los gobiernos y también con las empresas, especialmente en lo que a búsqueda de financiamiento se refiere o a su influencia en las políticas públicas de incentivo a la bicicleta. No hay por qué renunciar al carácter ciudadano que dio origen a este encuentro. Pero el romanticismo colaborativo choca con los límites de los recursos en economías capitalistas, y la organización de un evento de tal magnitud (hoy por hoy el más importante del mundo junto al más selecto Velo-City organizado por la Federación Europea de Ciclistas) tiene costos altos.

Y siendo plenamente honesto, hay que reconocer también que detrás de esta aplaudible entrega de los biciactivistas chilenos hubo un proceso por demás conflictivo de organización con acaloradísimas discusiones por parte de los miembros de las organizaciones y agrupaciones, con algunas renuncias de gente de peso en el movimiento, amigos y colaboradores que rompieron el diálogo, y lo más estúpido de todo: gente que llegó inclusive a perder su trabajo por sobrepasarse de tareas en la organización del foro. Frente a este panorama, formulo algunas preguntas para la comunidad de biciactivistas latinoamericanos del foro: ¿Es este pretendido y reiterado modelo de asamblea la mejor forma de organizarse? ¿Se respetan y valoran en estas asambleas junto a la participación también los conocimientos, trayectorias y talentos de cada miembro y organización? ¿Deberían seguir donando su tiempo, esfuerzo y recursos año tras año los organizadores de cada Foro Mundial de la Bicicleta?

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Estas son de las primeras preguntas que la comunidad de biciactivistas ligada a este significativo encuentro considero debe hacerse. Ahora viene la Ciudad de México para el 2017 con el lema de “Rodar. Amar. Transformar”, donde se viene llevando adelante un inspirador movimiento ciudadano y joven que apuesta fuerte por la movilidad sustentable en una de las megalópolis más contaminadas de Latinoamérica. Un aporte destacable también de los colegas chilenos aprobado en asamblea fue la de elegir además sede para el 2018, brindando un año extra para la organización de la cumbre ciclística, siendo elegida la ciudad de Lima para la ocasión. Europa por ahora acompaña tímidamente a la congregación ciclística, en algún momento cruzará el Atlántico, por ahora las bicicletas del mundo siguen confluyendo en estas ciudades latinoamericanas que necesitan más de ese espíritu transformador de las urbes que aportan los foros mundiales de la bicicleta.

Ed. Alt. en El Plan C

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