MR. LITY, EL ARTESANO DE LA RIMA

Mr. Lity, el artesano de la rima

Lleva 10 años, tanto en Mendoza como en otras provincias y países vecinos, abriendo el juego para la aceptación cultural y social del rap. Se llama Germán Bressia, ha grabado cuatro discos y tiene una de las rimas más veloces y finas de la Argentina.

Germán Bressia tiene su bautismo de fuego en las épocas de la disco bar Felina en la incipiente movida de la Arístides Villanueva. Como biker de alma que es le toca padecer el oprobio de la casta más cerrada del hip hop que se niega a salir de los cánones establecidos de un gangsta rap más identificado con los coches y camionetas guarangas yanquis que con las bicicletas. Canta El Guetto esa noche, rey soberano de la old school del rap vernáculo. Los pibes entran con las bicis y comienzan las deliradas freestyle del MC. Antonio Pagani y los demás flateros lo alientan a que conteste, conocen el power de su freestyle pero Germán los saca de vuelo, El Guetto se acerca, rapea desafiante -Yo soy la noche, dice y le pone el micrófono, Bressia traga saliva, la escena se repite y no da para mas, el pibe estalla y le arrebata el micrófono, lo mira fijo ante la atónita mirada de toda la audiencia que presencia como al rey le roban la corona. Ni él se acuerda lo que dijo salvo por unas pocas palabras: -Vos sos la noche? Yo soy el que encandila las calles.

El muchacho gana reconocimiento y respeto unánime en la escena local. Ahora todos lo conocen como Mr. Lity. Lity viene de lírica, imaginación y tiempo. Lo de Mr. no es para hacerse el copado, como buen devoto de la iglesia cristiana evangélica esa palabra es su ofrenda al Señor.

Uno de los primeros que le da cabida es el Dragón, otro de los pioneros del rap local con su banda los Shuriken, quien lo invita a grabar unos temas en su estudio. La Iglesia Cristiana Bíblica de la cual forma parte tocando la percusión lo banca para su primer EP: El Artesano de la Rima.

Fe

El Lity termina la escuela de taquito, casi que no estudia, vive para la música y aún así saca los mejores promedios de la escuela, al pibe le sobra cabeza, su actitud ante la vida es divertirse y pone eso en casi todo o todo lo que hace. Su viejo le pregunta por su futuro pensando en una carrera universitaria, Germán le dice con seguridad: -Voy a ser músico. Esgrime su defensa ante los cuestionamientos paternales: -Si le dedico 8 o 10 horas diarias a la música por día como uno que estudia una carrera, me tiene que ir bien. -Hagamos una cosa, vas a probar un año, si te sale buenísimo, si no te ponés a laburar porque te mato.

Con más apoyo que presión Lity escribe, compone y ensaya una y otra vez. No está ni ahí con el gangsta rap, una de sus principales inspiraciones es el puertorriqueño Vico C, uno de los primeros en animarse a hacer un rap latino, mestizando la cultura del hip hop con los ritmos caribeños y la acústica del roots reggae, buena parte de lo que hoy se conoce como reggaeton con los ritmos que popularizaran luego especialmente sus compatriotas de Calle 13, aunque con un mensaje muy diferente, ahí está el fuerte de “El Filósofo” Vico C con unas líricas muy poderosas que desafían la cultura misógina y sexista de los raperos yanquis salidos del guetto con sus historias de armas, violencia y drogas, o esa obsesión por la fama y la fortuna. Lity sabe que está ahí también para brindar otro mensaje y tempranamente asume esa responsabilidad. Ese año sale y toca en todos lados. Se convence a si mismo que puede, lo convence al viejo y a cuanto cristiano y no cristiano, rapero o no rapero lo escucha tirar su freestyle arriba del escenario.

Fama

Natalio Faingold lo descubre, flashea con él y lo pone a laburar en su estudio, donde Lity escribe las letras y produce a un montón de bandas y músicos. Los Fauna aprenden el arte de la rima y el freestyle con él. Graba su segundo EP, Amor Extremo, y su música va adquiriendo nuevos matices y profundidades que lo llevan a formar una banda estable con el MC Marlon Doshi, el guitarrista Samuel Aspee y Joel González en batería con quienes compone y graba Adrenalina Intocable, un mix diverso donde el rap sale de guitarras de ritmos folclóricos, bases pop & reggae, percusiones y guitarras bordeando el rapcore.

Las giras son cada vez más frecuentes, gracias a ellas conoce un buen pedazo de la Argentina tocando en San Juan, Córdoba, San Luis, Salta, Jujuy, Ciudad de Buenos Aires, Mar del Plata, Usuhaia. Su fama cruza las fronteras y lo invitan a tocar también en Santiago y Pichilemu de Chile, Santa Cruz de la Sierra de Bolivia, Rio de Janeiro y Rio Grande del Sur en Brasil, Montevideo en Uruguay.

Las marcas ligadas a los deportes extremos se fijan también en él y aparecen los sponsoreos.

Funda junto al Dragón la Cooperativa del Hip Hop, uniendo la cultura del rap con el trabajo social, allí andanadas de pibes de barrio aprenden a rapear, bailar, grafitear y hacer su rap.

Volver

Lo llaman para la Vendimia junto a Faingold y apuestan por un desafío a lo grande armando una super banda junto a Felipe Staiti, Daniel Ávila, la Gata Varela y un par mas ante la atenta mirada de los productores, Santaolalla incluido, ansiosos por grabarlos y llevarlos de gira por todos lados. Sorpresivamente la Vendimia que tenían que cerrar les pide que toquen antes y sin aviso previo se encuentran con una audiencia enardecida en la filas del Frank Romero Day que los recibe a manzanasos y esos pequeños tetra briks de vino barato ante la noticia con la negativa de los bailarines para salir a bailar en aquella fatídica noche del 2011.

El mal trago lo lleva a alejarse de la música. Compone Actitud Flatland como regalo para sus amigos flateros y a modo de renunciante se exilia de su arte surfeando en las playas de Mar del Plata.

No le dura mucho el hiatus. Un guerrero no abandona lo que ama. Meses después comienza a renacer el idilio y su fama se empieza a esparcir por la costa argentina. Pero no es lo mismo sin su banda, no es lo mismo sin los pibes para flatear en la Plaza Independencia. Vuelve a Mendoza y el destino ahora le sonríe, el productor Diego Denegri lo llama para hacer un disco con los Terreno Peligroso con una producción de alto nivel, web, video clip, un laburo bien pro que actualmente realizan para salir de gira por todos lados.

Epílogo

La historia de Mr. Lity motiva, contagia, despierta. Lo escucho con sorpresa y asombro. Soy uno de los tantos que ha convencido desde el escenario a prueba de rima, ritmo y show freestyle con su bika ahí abajo dada vuelta. En épocas donde todo se marketinea desde la web 2.0 y los músicos y bandas más o menos originales y creativos se esfuerzan junto a su música con páginas y espacios en redes sociales, gráfica, discos y streamings online, fotografías y videos con producciones cada vez más profesionales en Mendoza en la búsqueda de seducir al público para que vaya a sus shows (algo en donde no sólo las ideas sino también el capital marca la diferencia), el Lity por el contrario ha hecho lo que ningún músico de su generación a hecho a fuerza de lo que menciona una y otra vez: laburo. Música. Ni siquiera menciona el genio y talento que todos en él reconocen. Eso es a lo que tempranamente hace referencia con su nombre y esta idea de tiempo, el trabajo y el empeño de la lírica y de la imaginación. Punto.

Fuente: Los Andes

Sesión de fotos en Plaza Independencia con los raiders Owen Bohn, Ayrton Vazquez y MC Marlon Doshi.

Fotos por Mariano Ariel Rodriguez

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