P.E.N. Congress

Los intelectuales del mundo, unidos en defensa de la libre expresión

Por estos días la Ciudad de Buenos Aires es la anfitriona de los Centros PEN de América Latina. Mientras la preocupación a nivel regional se centra en los conflictos de Nicaragua, Honduras, México y Venezuela, también la Argentina enfrenta sus amenazas a la libertad de prensa, la noticia que no vas a ver en los medios.

Cooperación intelectual

Para entender la trascendencia del Congreso de Centros PEN de América Latina que se está desarrollando actualmente en Buenos Aires viene como anillo al dedo la película sobre el escritor austríaco “Stefan Zweig: Adiós a Europa”. La película muestra precisamente la última reunión del Centro PEN Internacional celebrada en Buenos Aires para 1936 y presidida por Victoria Ocampo.

Josef Hader P.E.N. CongressCreada en 1921 para promover la amistad y cooperación intelectual entre escritores de todo el mundo por la escritora, poetisa y periodista británica Catherine Amy Dawson Scott, la reunión fundacional de PEN (Poetas, Ensayistas y Novelistas) contró con la presencia de 44 escritores, con la presencia nada mas y nada menos que de Joseph Conrad, George Bernard Shaw y H. G. Wells entre los más célebres.

PEN nace entre las dos guerras mundiales como un faro de las letras, la cultura y la libertad de expresión. Como muestra la obra de la cineasta alemana Maria Schrader, los escritores Stefan Zweig, Giuseppe Ungaretti, Henri Michaux, Emil Ludwig y F. T. Marinetti, vienen a Buenos Aires a decir lo que estaba pasando en Europa, las verdades que debían callar allá ante la persecución de los regímenes fascistas. Desde su acta constitutiva, la asociación de escritores afirma sus principios:

“En todas las circunstancias, y sobre todo en tiempos de guerra, las obras artísticas, que constituyen el patrimonio de la humanidad en general, deben dejarse intactas y no ser afectadas por las pasiones nacionalistas o políticas.”

Desde entonces PEN viene alzando la voz de los escritores, de los periodistas, ante la censura política.

Amenazas actuales a la libertad de expresión en América Latina

Como vengo hablando en algunos de mis últimos ensayos, la censura política no es meramente cosa del pasado, sino que continúan apareciendo amenazas a la libertad de expresión en muchos lugares del mundo. En el Congreso de Centros PEN de América Latina que se realizando en la capital de la Argentina, la preocupación está dirigida a los primeros escenarios de conflicto en la región; Nicaragua y la violencia que afecta a sus periodistas y escritores, Honduras y México con casos de asesinato a periodistas, o las dificultades y amenazas para el ejercicio de la libre expresión en Venezuela.

Es loable y necesario hablar de lo que está pasando en estos países latinoamericanos. Aunque no deja de ser un reduccionismo centrarse en los casos de violencia y privación de la libertad, pues la libertad de expresión enfrenta diversas amenazas en el mundo.

La prensa argentina, amordazada por el poder político-económico

2018 Index Mundial Libertad de Expresión

El caso argentino es paradigmático. Por algo la noticia del Global Index 2018 de Libertad de Expresión realizado por la también notable organización internacional “Reporteros Sin Fronteras” que ubicó a la Argentina en el puesto 52 como país con problemas significativos al ejercicio de una prensa libre, pasó casi desapercibida por los medios locales. El análisis de Reporteros Sin Fronteras para la situación de la prensa en nuestro país es un notable resumen:

“La guerra entre el gobierno y los medios que marcó los años del kirchnerismo se ha aliviado desde que Mauricio Macri asumió la presidencia en diciembre de 2015, pero la polarización entre los medios estatales y privados aún existe. La Ley de Medios del 2009, que alentó el pluralismo y proporcionó una mejor distribución de las frecuencias entre los medios estatales, privados y comunitarios, se modificó tan pronto como Macri asumió el control. La nueva legislación fomenta una mayor concentración de la propiedad de los medios, especialmente en manos de grandes grupos de medios. Los medios de comunicación considerados demasiado críticos a menudo son blanco de demandas por difamación que generalmente terminan con indemnizaciones por daños y perjuicios diseñadas para estrangularlas financieramente. Varios reporteros fueron atacados y atacados por la policía durante las principales protestas callejeras en 2017.”

A los colegas de letras presentes en el I Congreso de Centros PEN de América Latina, celebro su necesaria iniciativa y los acompaño a la distancia en el ejercicio del pensamiento, la verdad y la libertad de expresión que defendemos con nuestra literatura. Confío en que también hablarán con honestidad de lo que está pasando en Argentina con los medios. Es nuestra responsabilidad como intelectuales.

“En Argentina te recibís de periodista el día que te llega una carta documento”

Así dice un periodista argentino comprometido con la verdad que se ligó un par de esos aprietes legles en el ejercicio de su profesión. No nos podemos acostumbrar a lo que está mal. Hay una prensa amordazada por el poder político-económico de la Argentina. Millones de pesos de nuestro presupuesto público pagan pautas de marketing político en los medios masivos de comunicación, a diario salen notas en estos más cercanas a la propaganda de gobierno que a un periodismo que pareciera tomar cada vez más distancia de la ética periodística que históricamente lo concibiera. Debemos exigir a nuestros gobiernos la transparencia de los fondos públicos que se destinan a comunicación.

Esa es nuestra lucha en la Argentina por la libertad de expresión. Los medios pueden haber cambiado, pero la búsqueda de la verdad es inherente a nuestra naturaleza humana.

Otras fuentes consultadas: